
Comiket: el mayor salón de fanzines del mundo
Comiket (コミックマーケット): 32 mesas en 1975, 35 000 hoy. La historia del salón de dōjinshi de Tokio, su organización, su zona gris jurídica y su economía paralela.
La rédaction Kotoba Interactive
Studio éditorial
El , abreviado コミケ, es un salón de cómic autoeditado que se celebra dos veces al año en Tokio, en agosto y a finales de diciembre. Con unas 35 000 mesas y varios cientos de miles de visitas acumuladas por edición, es la mayor reunión de fans del mundo.
No se parece a ningún otro salón. Allí no vende nada una editorial: cada mesa la atiende un autor o un colectivo, llamado サークル (sākuru, «círculo»), que vende lo que ha impreso él mismo.
1975, treinta y dos círculos#
El primer Comiket se celebró el 21 de diciembre de 1975 en una sala de reuniones de Toranomon, en Tokio. Participaron treinta y dos círculos, ante unos setecientos visitantes. Lo organizó el grupo crítico 迷宮 (Meikyū), en torno a 米澤嘉博 (Yoshihiro Yonezawa), que fue su representante hasta su muerte en 2006.
El evento nació de un malestar: los fanzines de la época no tenían dónde venderse, y los salones existentes seleccionaban a sus expositores. El principio fundacional del Comiket es el contrario: acoger a todo el mundo, sin jurado de calidad.
Un dato suele olvidarse. Las participantes eran mayoría en las primeras ediciones, y buena parte de los círculos venían del fandom del manga para chicas, del que salieron las primeras obras que más tarde darían forma al género BL. El tópico del salón de hombres es posterior y nunca fue exacto.
同人誌 (dōjinshi) une 同人 (dōjin, «las personas del mismo gusto», un círculo de autores) y 誌 (shi, «publicación»). La palabra designa una obra autopublicada, original o derivada. Es muy anterior al manga: revistas literarias japonesas de principios del siglo XX ya se llamaban así.
Cómo funciona#
El vocabulario del salón está tan codificado como su organización.
| Término | Qué es |
|---|---|
| サークル | El círculo expositor, una persona o un grupo, que atiende una mesa |
| 一般参加者 | El visitante, designado «participante general» y no cliente |
| カタログ | El catálogo, antaño un volumen del tamaño de una guía telefónica, hoy digital |
| 壁サークル | Los círculos más demandados, situados junto a las paredes para absorber las colas |
| 島中 | El centro de los pasillos, donde está la inmensa mayoría de los expositores |
| 企業ブース | Los estands de empresas, única presencia comercial, en un pabellón aparte |
Conseguir una mesa pasa por un sorteo: las solicitudes superan con creces los puestos disponibles. El comité organizador, el コミックマーケット準備会, publica un reglamento extenso que cada expositor se compromete a cumplir, y hace funcionar el evento con varios miles de voluntarios con chaleco.
Una consigna se repite en todos sus textos: en el Comiket no hay público, solo participantes. El visitante que recoge una silla o avisa de un problema forma parte del dispositivo, lo que explica la disciplina de las colas que los reportajes extranjeros convierten cada año en tema.
Las cifras#
El evento creció hasta llenar sus paredes. Se celebró en Harumi hasta mediados de los años noventa y desde 1996 en el Tokyo Big Sight, el único recinto de la ciudad capaz de acogerlo.
El techo histórico llegó en agosto de 2019: cuatro días en vez de tres y más de 700 000 visitas acumuladas, en una edición alargada porque el recinto iba a ser requisado al año siguiente como centro de prensa de los Juegos Olímpicos.
La edición del verano de 2020 se canceló, la primera interrupción en cuarenta y cinco años. El salón volvió en diciembre de 2021 con una fórmula modificada que acabó siendo la norma: aforo reducido, inscripción previa y entrada de pago para todos, materializada en una pulsera, cuando el acceso general siempre había sido gratuito. Las ediciones recientes rondan las 250 000 o 280 000 visitas en dos días.
El Comiket nunca fue un salón comercial que acoge aficionados. Es un salón de aficionados que el comercio visita.
El vocabulario de los fans japoneses se aprende rápido porque aparece por todas partes: 同人誌 (dōjinshi), 新刊 (shinkan, la novedad que un círculo saca para la ocasión), 完売 (kanbai, «agotado»). JapaneseSRS enseña esas palabras con sus kanji y sus contextos.
La zona gris jurídica#
Buena parte de lo que se vende en el Comiket es 二次創作 (niji sōsaku), creación derivada: personajes propiedad de editoriales, dibujados y publicados por terceros, sin licencia.
El derecho japonés no lo autoriza más que el derecho español. Lo que sostiene el sistema es la tolerancia de los titulares de derechos, que ven ahí un banco de pruebas, un vivero de autores y una máquina para mantener el apego a sus series. Varias editoriales publican además cartas que precisan lo que aceptan: uso no comercial a pequeña escala, sin reproducir páginas originales, sin productos derivados industriales.
El equilibrio se discutió en 2018, durante la reforma de la ley japonesa de derechos de autor derivada del acuerdo transpacífico, que hacía perseguibles ciertas infracciones sin denuncia del titular. El texto final incorporó condiciones escritas para no arrastrar a los fanzines derivados, tras la movilización del sector.
Lo que ha producido el salón#
El Comiket funciona como trampolín documentado. El colectivo CLAMP vendió allí sus primeros fanzines antes de convertirse en uno de los estudios de manga más leídos del mundo. Series de videojuegos nacidas como producción amateur, empezando por el Tōhō Project de ZUN, encontraron allí su público inicial y mantienen un ecosistema de decenas de círculos en cada edición.
A su alrededor se ha construido toda una economía: imprentas especializadas en tiradas cortas con entrega directa en la mesa, tiendas de reventa como Toranoana o Mandarake, plataformas de venta digital. El propio salón no se lleva comisión alguna sobre las ventas.
El catálogo del Comiket, vendido durante años en papel, superaba las 1 300 páginas y pesaba más de dos kilos. Los habituales lo recortaban por pabellones para llevar solo las páginas útiles, hasta que la versión digital hizo inútil el ejercicio.
Preguntas frecuentes#
¿Cuándo se celebra el Comiket? Dos veces al año, en agosto y a finales de diciembre, durante dos a cuatro días según la edición, en el Tokyo Big Sight.
¿Hay que pagar para entrar? Sí, desde la reanudación de diciembre de 2021. Antes el acceso general era gratuito y el catálogo de pago hacía las veces de contribución habitual del visitante.
¿Merece la pena ir si uno no lee manga? Nada lo impide, pero el evento es denso, caluroso en agosto y está pensado para compradores que saben qué buscan. El catálogo y el plano son imprescindibles.
¿Son legales los fanzines derivados? Se apoyan en la tolerancia de los titulares de derechos, no en una excepción legal. Varias editoriales publican cartas que detallan los usos que aceptan.
Lee tambiénCosplay: historia y cultura en JapónEl cosplay, la otra práctica de fans nacida en los pasillos de los salones japoneses, y su historia.
Fuentes y para seguir leyendo#
- Comité preparatorio del Comic Market (コミックマーケット準備会), informes de edición y reglamentos
- Biblioteca conmemorativa Yoshihiro Yonezawa de la Universidad Meiji, fondo dedicado a la historia del dōjinshi
- Agencia de Asuntos Culturales (文化庁), reforma de la ley de derechos de autor, 2018
El léxico de este artículo
Los términos culturales tratados aquí, cada uno con su definición breve.
- Comiket
- Enorme feria semestral de Tokio donde los creadores dōjin venden mangas y juegos autoeditados.
Doujinshi: el manga amateur que dio forma a Japón
El doujinshi (同人誌), manga autoeditado por círculos de aficionados, alimenta el Comiket y lanzó a CLAMP y Type-Moon. Inmersión en una contraeconomía del dibujo.
Imagen de portada: 高木あゆみ · 高木あゆみ, via Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0


