¿Por qué el inglés se convirtió en la lengua mundial?
Cómo el inglés se convirtió en la lengua mundial: el Imperio británico, la hegemonía estadounidense, la ciencia, internet, el Globish y los debates sobre el imperialismo lingüístico.
La rédaction Kotoba
Studio éditorial
En un aeropuerto de Tokio, un piloto japonés habla con una torre de control coreana. Ninguno de los dos es angloparlante y, sin embargo, se entienden: hablan inglés, porque es la regla del cielo. En ese mismo instante, en Berlín, un investigador alemán redacta su artículo en inglés; en São Paulo, dos ingenieros intercambian líneas de código con comentarios en inglés; en Lagos, un adolescente ve una serie estadounidense sin subtítulos. Ninguno de esos lugares es angloparlante de origen. Y, sin embargo, en todas partes circula la misma lengua.
El inglés es hoy la lengua mundial, la lingua franca de la ciencia, los negocios, internet y los viajes. Se estima en unos 1500 millones el número de sus hablantes, de los cuales una amplia mayoría no lo tiene como lengua materna. ¿Cómo una lengua hablada, hace unos siglos, por unos pocos millones de isleños, se convirtió en el idioma del planeta? La respuesta reside menos en la lengua misma que en la historia, el poder y el dinero.
Primera ola: el Imperio británico#
El primer motor de la mundialización del inglés es el Imperio británico. Del siglo XVII al XX, Gran Bretaña extendió su dominio sobre una cuarta parte de las tierras y la población del globo, un imperio «sobre el que el sol nunca se ponía».
Allí donde se instalaba la administración colonial, el inglés se volvía la lengua del poder, el comercio, la escuela y el derecho: en la India, en África oriental y occidental, en Australia, en el Caribe, en Singapur. En muchos países, tras la independencia, el inglés se quedó, no por nostalgia, sino como lengua neutral entre decenas de lenguas locales rivales, y como pasaporte hacia el mundo.
El inglés no conquistó el mundo por su belleza o su lógica, sino en el equipaje de los mercaderes, los soldados y los administradores. Es una lengua de imperio convertida, por accidente de la historia, en lengua de todos.
Segunda ola: el siglo estadounidense#
El relevo decisivo lo tomaron los Estados Unidos. En el siglo XX, el desvanecimiento del Imperio británico coincidió con el ascenso de la primera potencia económica, militar y tecnológica del mundo, también angloparlante.
Esta hegemonía estadounidense difundió el inglés por otros canales que la colonización: la economía y las finanzas (el dólar, Wall Street), la ciencia y la investigación, la tecnología y, sobre todo, la cultura popular: Hollywood, la música, la televisión, y luego las marcas mundiales. Querer participar en la modernidad del siglo XX era, cada vez más, pasar por el inglés.
Cerca del 90 % de los artículos científicos publicados en el mundo lo son hoy en inglés, en todas las disciplinas. Un investigador chino y un investigador francés se leerán mutuamente… en inglés. La lengua de Shakespeare se volvió, ante todo, la lengua del laboratorio.
Tercera ola: internet y el código#
El advenimiento de la informática e internet, nacidos en gran parte en Estados Unidos, blindó la posición del inglés. Los primeros ordenadores, los primeros lenguajes de programación, los primeros protocolos de la web se pensaron en inglés. Aún hoy se programa con palabras inglesas (if, return, function), sea cual sea la lengua materna.
El contenido en línea, las redes sociales, las plataformas mundiales han prolongado esta dominación. El inglés se ha vuelto la lengua por defecto del espacio digital, la que permite alcanzar al público más amplio y, por tanto, la que se aprende.
Lingua franca es una expresión que no es ni inglesa ni latín puro: designaba en origen una lengua vehicular mixta hablada en torno al Mediterráneo. Hoy nombra cualquier lengua común que sirve de puente entre hablantes de lenguas distintas. El inglés es la lingua franca de nuestra época, como el latín, y luego el francés, lo fueron en otros tiempos.
El Globish: un inglés de segunda mano#
Consecuencia de este éxito: el inglés más hablado del mundo no es el de Londres o Nueva York, sino una versión simplificada, funcional, empleada entre no nativos. Se le ha apodado el Globish (global English): vocabulario reducido, gramática aligerada, acentos múltiples, al servicio de la sola eficacia.
Este fenómeno tiene una consecuencia paradójica: los angloparlantes nativos son a veces menos fáciles de entender, en ese contexto internacional, que dos no nativos entre sí, pues usan expresiones idiomáticas, humor y un ritmo que los demás no dominan. La lengua mundial escapa en parte a quienes la poseen como propia.
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El inglés hoy: dominación y debates#
El lugar del inglés no carece de críticas. Se habla de imperialismo lingüístico: la dominación de una lengua amenaza la diversidad, favorece a sus hablantes nativos (en las negociaciones, las publicaciones, las carreras) e impone una visión del mundo. Lenguas se extinguen, conceptos intraducibles se pierden, y pueblos deben pensar su propia cultura en el idioma de otro.
El futuro queda abierto. El peso demográfico y económico de China, la India, el mundo hispanohablante podría rebarajar las cartas; los avances de la traducción automática podrían, con el tiempo, reducir la necesidad de una lengua común única. Pero por ahora, ninguna lengua amenaza seriamente la posición del inglés.
Aprender inglés hoy no es, pues, solo aprender una lengua: es adquirir una llave de acceso al mundo, a la ciencia, al trabajo, a los viajes, a la cultura. La verdadera pregunta ya no es por qué aprenderlo, sino cómo hacerlo eficazmente, sin agotarse en sus trampas. Y ahí, contra la ilogicidad de su ortografía, un método estructurado vale más que mil reglas.
Preguntas frecuentes#
¿Por qué el inglés es la lengua mundial? Por razones históricas, no lingüísticas: la expansión del Imperio británico, luego la hegemonía económica, científica, tecnológica y cultural de Estados Unidos en el siglo XX, y por último la dominación del inglés en internet.
¿Cuántas personas hablan inglés? Se estima en unos 1500 millones el número de hablantes de inglés en el mundo, de los cuales una amplia mayoría no lo tiene como lengua materna: es ante todo una segunda lengua mundial.
¿Qué es el Globish? El Globish («global English») es una versión simplificada y funcional del inglés, de vocabulario y gramática reducidos, usada como lengua común entre hablantes no nativos en todo el mundo.
¿Seguirá siendo el inglés la lengua mundial? Nada lo amenaza seriamente a corto plazo. Pero el auge demográfico de otras lenguas y los avances de la traducción automática podrían, a largo plazo, hacer evolucionar la situación.
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